La Guardia Civil ha investigado a una persona como presunta autora de un delito de maltrato animal contra dos perros de raza Akita Inu en Santa Eugènia. Uno de los animales presentaba una grave herida en el cuello que, según las primeras comprobaciones, habría sido provocada por un collar que no fue adaptado a su tamaño a medida que crecía y terminó incrustándose en la piel.
La actuación se inició después de que los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) tuvieran conocimiento de una denuncia presentada ante la Policía Local de Santa Eugènia.
Una patrulla del SEPRONA de Sant Joan abrió las correspondientes actuaciones y comprobó que los dos perros se encontraban en deficientes condiciones de bienestar.
Una herida profunda en el cuello
Durante la inspección, los agentes observaron que uno de los Akita Inu presentaba una lesión de especial gravedad alrededor del cuello, con una herida profunda de entre dos y tres centímetros.
Según las pesquisas de la Guardia Civil, la lesión podría haber sido causada por el propio collar del perro. El elemento de sujeción no habría sido adaptado al crecimiento del animal, hasta el punto de quedar incrustado en su piel y causarle una herida de consideración.
Ante el estado de los perros, los agentes procedieron a su retirada para garantizar su protección y que pudieran recibir asistencia veterinaria.
La operación contó con la colaboración de la Policía Local y el Ayuntamiento de Santa Eugènia, además del personal de la Fundació Natura Parc, que proporcionó los medios necesarios para atender y trasladar a los animales.
Trasladados a Natura Parc
Tras recibir los primeros cuidados, los dos perros fueron trasladados a las instalaciones de la Fundació Natura Parc, donde permanecen bajo atención veterinaria y reciben el tratamiento necesario para recuperarse de sus lesiones.
La Guardia Civil ha instruido las correspondientes diligencias, que han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente.
El instituto armado recuerda que tener animales de compañía implica garantizar unas condiciones adecuadas de salud, higiene, alimentación, alojamiento y bienestar, además de supervisar su estado físico y adaptar los elementos de sujeción a su tamaño y necesidades.
Asimismo, recuerda que cualquier situación de riesgo, desatención o sospecha de maltrato animal puede comunicarse a través del teléfono 062.






