La Policía Nacional y la Policía Local de Palma han detenido a 19 jóvenes en un operativo contra un grupo criminal presuntamente especializado en el robo de teléfonos móviles, carteras, mochilas y otros objetos a usuarios de las playas de Palma y Calvià. Los arrestados están investigados por delitos de integración en grupo criminal, hurto, robo con violencia, receptación y estafa.
La investigación comenzó después de detectarse un importante incremento de denuncias por sustracciones en las playas urbanas de Palma, con especial incidencia en Can Pere Antoni, Portixol, Ciudad Jardín y Can Pastilla.
Ante el aumento de los delitos, el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito Centro de la Policía Nacional, con la colaboración de la Policía Local de Palma, puso en marcha un dispositivo para identificar a los presuntos responsables, esclarecer los hechos y tratar de evitar nuevos robos.
Vigilaban a los bañistas y huían en patinete
Las pesquisas permitieron comprobar que varios jóvenes acudían a las playas en busca de posibles víctimas. Según la investigación policial, vigilaban especialmente a los bañistas que dejaban sus pertenencias sobre la arena para aprovechar cualquier descuido y sustraerlas.
En aquellos casos en los que las víctimas se percataban del robo e intentaban impedirlo, los sospechosos llegaban presuntamente a emplear la violencia para conseguir huir.
Los investigados, todos ellos de origen argelino, actuaban de manera coordinada. Se desplazaban hasta las playas en patinetes eléctricos, permanecían en los alrededores hasta localizar una oportunidad y, después de cometer el robo, abandonaban rápidamente el lugar.
Su ámbito de actuación, según la Policía, acabó extendiéndose por las diferentes playas urbanas tanto de Palma como de Calvià.
Dos pisos ocupados como base de operaciones
La investigación llevó a los agentes hasta dos viviendas ocupadas en Palma utilizadas por los integrantes del grupo. Según la Policía Nacional, en ellas residían varios de los investigados y se facilitaba la incorporación de nuevos miembros.
Los inmuebles también habrían funcionado como puntos de recepción y compra de objetos robados procedentes de otros delincuentes.
Los investigadores han podido relacionar hasta el momento al grupo con numerosos hurtos, además de robos con violencia y estafas. No obstante, el número de delitos podría ser mayor, ya que continúan analizándose denuncias y realizando gestiones con las víctimas.

42 móviles y 11 patinetes intervenidos
Una vez identificados y localizados los sospechosos, el pasado lunes se puso en marcha la fase final del operativo. Participaron agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, Policía Científica, Brigada de Extranjería y Fronteras y la Comisaría de Distrito Centro de la Policía Nacional, además de efectivos de la Policía Local de Palma.
Los agentes practicaron dos entradas y registros en los domicilios ocupados. Una de las viviendas se encontraba en malas condiciones y tenía incluso una habitación apuntalada, por lo que fue necesaria la intervención de técnicos de Urbanismo y de los Bomberos de Palma. Finalmente, el inmueble quedó precintado.
El dispositivo culminó con la detención de 19 jóvenes como presuntos responsables de los delitos investigados.
En los registros fueron intervenidos 42 teléfonos móviles. Algunos constan ya como denunciados por sustracción, mientras que la Policía trabaja para determinar la procedencia del resto y localizar a sus legítimos propietarios.
También fueron recuperados 11 patinetes eléctricos cuyos números de serie habían sido borrados o raspados para dificultar su identificación. En uno de ellos, los agentes descubrieron además un orificio camuflado en el que se ocultaba un arma blanca.
La Policía intervino asimismo numerosas herramientas, documentación y otros objetos cuya procedencia está siendo investigada.
La operación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones a medida que avance el análisis de los efectos recuperados y de las denuncias presentadas por las víctimas.






