El regreso de las vacaciones supone volver al trabajo, al colegio y a los desplazamientos habituales, pero también puede ser un buen momento para poner a punto el coche después de semanas de viajes, excursiones y jornadas de playa. Arena, toallas, restos de comida, maletas o juguetes son algunos de los elementos que pueden permanecer olvidados en el vehículo durante días.
Prima Seguros recomienda realizar una revisión del habitáculo y del maletero antes de recuperar la rutina. No se trata únicamente de ganar espacio o limpiar el vehículo: algunos objetos pueden provocar malos olores, deteriorar los materiales interiores o incluso convertirse en un riesgo si se desplazan durante una frenada brusca.
Restos de comida y envases
El primer paso es revisar guantera, puertas, bolsillos de los asientos y zonas menos visibles. Envoltorios, botellas, servilletas o restos de alimentos pueden atraer insectos, provocar manchas o terminar acumulándose en lugares difíciles de limpiar.
Toallas y bañadores
Dejar durante días toallas, bañadores o ropa húmeda dentro del coche puede generar malos olores y afectar a los tejidos y revestimientos. También es recomendable retirar y airear las bolsas utilizadas para ir a la playa, especialmente si contienen humedad, arena o salitre.
Arena y barro
Las alfombrillas, fundas y el suelo del maletero suelen ser los grandes receptores de la arena de la playa, el polvo y el barro acumulados durante las vacaciones. Sacudirlos o aspirarlos evita que la suciedad termine introduciéndose en juntas y guías de los asientos.
Maletas y bolsas
Una vez terminado el viaje, conviene vaciar completamente el maletero. Además de recuperar espacio, permite comprobar que no hayan quedado olvidados documentos, llaves, ropa u otros objetos personales en alguna mochila o maleta.
Accesorios de playa
Sombrillas, sillas plegables, esterillas, flotadores o juguetes pueden permanecer durante días en el vehículo después de la última visita a la playa. Ocupan espacio y, además, suelen transportar arena y restos de salitre.
Objetos pequeños y juguetes
Pelotas, libros, gafas de buceo, cargadores o auriculares también deberían revisarse. Los objetos sueltos pueden desplazarse durante una frenada, provocar distracciones e incluso alcanzar la zona de los pedales. Aquellos que deban permanecer en el coche deben guardarse en compartimentos cerrados o correctamente sujetos.
Neveras y bolsas térmicas
Por último, hay que prestar especial atención a las neveras portátiles y bolsas térmicas. Aunque parezcan vacías, pueden conservar restos de comida, líquidos o agua procedente del hielo. Lo recomendable es retirarlas, limpiarlas, secarlas completamente y ventilarlas antes de guardarlas.
Una sencilla revisión después de las vacaciones permite así recuperar espacio, conservar mejor el interior del vehículo y eliminar elementos que pueden interferir en la conducción antes de volver a los desplazamientos cotidianos.






