Rodríguez Badal, en la diana

xaragall

La manifestación contra el turismo masivo pretendía desgastar políticamente al Govern de Marga Prohens. Sin embargo, el foco ha acabado desplazándose hacia la Delegación del Gobierno. Alfonso Rodríguez Badal, señalado por la gestión del operativo policial, se encuentra ahora cuestionado por unos mandos que no comparten las decisiones adoptadas durante la protesta. Paradójicamente, quien debía dirigir la respuesta del Estado se ha convertido, al menos por ahora, en el principal damnificado político de una manifestación que terminó muy lejos del mensaje con el que fue convocada.

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