El Ayuntamiento recoge las aceitunas cultivadas en las fincas del municipio para elaborar un aceite que después se reparte proporcionalmente entre las personas participantes.
El aceite de Son Servera nace de la colaboración entre el Ayuntamiento y los pequeños productores que mantienen y cuidan sus olivares. Cada año, los vecinos pueden llevar las aceitunas recogidas en sus terrenos a la nave de la brigada municipal, punto habilitado para centralizar las aportaciones.
La iniciativa utiliza exclusivamente aceitunas procedentes de fincas situadas en el municipio. Una vez finalizada la recogida, la producción se traslada a la almazara para elaborar el aceite serverí.
Un aceite elaborado entre todos
El aceite obtenido se distribuye entre los participantes de manera proporcional a los kilos de aceitunas que cada uno ha aportado. De este modo, los propietarios pueden aprovechar la producción de sus olivos sin tener que asumir individualmente todo el proceso de elaboración.
La implicación de los pequeños productores ha permitido que el aceite gane calidad año tras año y se consolide como un producto vinculado directamente al territorio.
Producto local y conservación del paisaje
Además de fomentar el consumo de proximidad, el proyecto incentiva el cuidado de las fincas y evita el abandono de los olivares. La recogida de la aceituna contribuye así a mantener los terrenos arreglados y a conservar el paisaje tradicional de Son Servera.
La iniciativa pone en valor un trabajo que suele desarrollarse a pequeña escala, pero que, al sumar las aportaciones de los vecinos, permite obtener un producto común y preservar una parte importante del patrimonio agrícola del municipio.







